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Los núcleos de población del municipio de Soba atesoran un importante patrimonio religioso que componen las iglesias de San Pedro (San Pedro), San Andrés (Aja), San Esteban (Fresnedo), La Anunciación (Fresnedo), San Martín (San Martín), San Félix (Quintana), San Juan Bautista (Balcaba), San Martín (Herada), San Juan (San Juan), San Miguel Arcángel (Rozas), San Fausto (La Revilla), Santa María (Cañedo), Santa Cruz (Villar), San Mamés (Veguilla), Santa Juliana (Santayana), La Asunción/Nuestra Señora de los Barrios (Valdició y Calseca), Nuestra Señora de la Asunción (El Prado), San Martín (Rehoyos) y Santa Eulalia (Regules).

San Pedro, situado en la localidad homónima, presenta un tramo de la nave y la capilla mayor cubiertos por bóveda de cañón apuntado sobre arcos góticos que llevan a plantear como fecha de construcción el siglo XV –también la portada presenta un arco apuntado de igual cronología–. Custodia un retablo mayor churrigueresco ejecutado entre 1729 y 1730 por los ensambladores Pedro López y José de Rascón y dorado en 1777. Detrás de esta obra se descubrieron unas pinturas murales datables hacia 1540, que representan el entierro de Cristo.

San Andrés de Aja es un templo de una nave con torre a los pies y capilla mayor cuadrada cubierta por una bóveda de crucería. Está documentado desde el año 836, citado entre los construidos por el presbítero Candelio y su padre Valerio; perteneciente en origen al obispado de Valpuesta hasta que pasó al monasterio de San Salvador de Oña, del cual dependía hacia 1011. La capilla mayor del edificio actual se data en el año 1500; la nave fue finalizada hacia 1791, tras ser reconstruida. Custodia un retablo mayor tardobarroco fechado en 1796 y otro ubicado en el evangelio de estética churrigueresca, datado hacia 1760.

San Esteban y la Anunciación de Fresnedo es un templo de una nave y capilla mayor cuadrada con cubierta de crucería levantada en el siglo XV; fue reparada a mediados del siglo XVIII. Alberga un retablo mayor tardobarroco construido en 1808.

San Martín, situado en la localidad homónima, es un templo de una nave de tres tramos rematada en testero poligonal cuyo origen se remonta al siglo XV. Fue objeto de sucesivas reformas en época moderna y contemporánea dirigidas a solucionar los problemas de cimentación que la afectaban. Aloja un retablo mayor ejecutado a principios del XVIII.

San Félix de Quintana es un templo de una nave con dos capillas abiertas en ambos laterales cuyo origen se remonta al siglo XV. En 1743 se abrió en el evangelio la capilla de Ginés Zorrilla de Rozas, bajo la advocación de Nuestra Señora del Pilar; alberga una estatua funeraria del fundador y un retablo churrigueresco tardío.

San Juan Bautista de Balcaba es un templo de una nave con capilla mayor cuadrada, cubierta por una bóveda de crucería levantado a finales del siglo XVI, dentro del vocabulario tardogótico. Custodia un retablo mayor construido a mediados del siglo XIX.

San Martín de Herada es un templo de cruz latina iniciado en el XVI, con una torre con espadaña a la cual se accede por una escalera en torre circular del XVIII. Aloja un retablo mayor neoclásico del siglo XIX, con imaginería del XVII, así como otros colaterales también neoclásicos

San Juan, situado en la localidad homónima (La Cistierna), es un templo de una nave documentado desde el año 1052 y construido en el XVI, con capilla mayor cuadrada cubierta por bóveda de crucería, en cuyo lado del evangelio se abre otra capilla propiedad de María de Trueba construida entre 1632 y 1639. Alberga un retablo mayor ejecutado entre 1657 y 1658 y atribuido a Juan de la Piedra Arce. La capilla particular aloja un retablo de finales del XVII.

San Miguel Arcángel de Rozas fue construida a instancias de Pedro Ezquerra de Rozas (muerto en 1498), cuya escultura yacente se conserva en un nicho del lado del evangelio en la capilla mayor y formaba pareja otra de su mujer Elvira. Se trata de un templo tardogótico reformado en el XVI, de amplia cabecera y cubierto por bóveda de crucería. Custodia un sobresaliente retablo mayor renacentista ejecutado hacia 1527; está compuesto por una escultura y 14 tablas que registran la vida de San Miguel Arcángel. Están estilísticamente relacionadas con los pintores de Zamora, lugar donde se estableció un pintor nacido en Arredondo, Juan de la Talaya, que recibió, a través de sus maestros Luis del Castillo y Lorenzo de Ávila, las influencias de Juan de Borgoña, Rafael, Miguel Ángel y otros maestros de las corrientes tardorrenacentistas y manieristas. En la epístola se encuentra un retablo prechurrigueresco obra del ensamblador Francisco de la Palenque Ateca, realizado hacia 1696.

San Fausto de La Revilla es un edificio cuya construcción fue promovida por Rodrigo Gómez de Rozas en 1654. El templo presenta planta de cruz latina con crucero cubierto por una cúpula y la nave con bóvedas de lunetos. Se levantó sobre un proyecto del arquitecto Pedro de Avajas. Sigue los modelos clasicistas vallisoletanos y fue ejecutado por Juan del Pontón y Francisco de Cueto, constando concluido en el año 1659 –la completa finalización en los aspectos constructivos y decorativos tuvo lugar en 1699, conforme a lo expresado en una inscripción–. Custodia un retablo mayor y dos colaterales contemporáneos a la fecha de construcción de la iglesia, contratados con Juan de la Piedra Arce, quedando encargado Pedro Vélez de Margotedo de la arquitectura y Andrés de la Dehesa de la escultura. El mayor es de estilo manierista de corte contrarreformista; los otros son gemelos e incluyen elementos de corte prechurrigueresco. En un lateral se puede ver el monumento funerario dedicado al fundador, realizado hacia 1660 siguiendo los modelos escurialenses; se atribuye al escultor Juan de Pobes. En la nave se pueden ver otros dos retablos prechurriguerescos proyectados por Juan del Arroyo.

Santa María de Cañedo, vinculada a la familia Zorrilla, es un templo datado a finales del XV, comienzos del XVI con una capilla fundada por Juan Fernández de la Peña comenzada en 1601. El cuerpo fue concluido en 1732. Custodia un retablo neoclásico de principios del siglo XIX que aloja ocho tablas pictóricas de mediados del XVI, que siguen el estilo de la pintura monumental de Miguel Ángel y Rafael –se discute su filiación: burgalesa o riojana–, rematadas por un Calvario del XVI.

Santa Cruz de Villar es un templo de origen medieval; está documentado desde 1108, si bien la fábrica actual consta a partir de 1692. La iglesia fue reconstruida en el XIX y de nuevo en 1961.

San Mamés de Veguilla es un templo de una nave con capilla mayor cuadrada cubierta por bóveda de crucería, que fue levantado a finales del XVII, principios del XVIII. Alberga un retablo mayor ejecutado a principios del XVIII.

Santa Juliana de Santayana es un templo de una nave con capilla mayor cubierta por bóveda de crucería construida en las primeras décadas del siglo XVIII. El templo aloja un retablo mayor contemporáneo a la fecha de terminación de la fábrica (1741). En la epístola se encuentra otro retablo rococó realizado hacia 1760. Así mismo, el templo atesora dos cuadros de mediados del XVII, salidos del taller del pintor burgalés Mateo Cerezo.

La Asunción (Nuestra Señora de los Barrios) en Valdició y Calseca es un templo de una nave con capilla mayor rectangular cubierta por una bóveda de crucería. Fue reedificada en el siglo XVIII; alberga un retablo mayor rococó contemporáneo a la reconstrucción de la iglesia.

Nuestra Señora de la Asunción de El Prado es un templo de una nave de dos tramos con cubiertas de crucería y testero plano. Fue concluido hacia 1780 y levantado sobre un edificio anterior

San Martín de Rehoyos es un sobresaliente ejemplo de arquitectura religiosa decimonónica. Inaugurada el 11 de mayo de 1896, fue construida sobre un proyecto del arquitecto diocesano Alfredo de la Escalera y Amblard, contando con la financiación del indiano Manuel Fernández Setién. Se trata de un templo de una sola nave con capilla mayor absidial con girola, cubierto de madera, que sigue las líneas de los templos germánicos del periodo otoniano. Alberga una interesante serie de obras muebles decimonónicas.

Santa Eulalia de Regules es un templo de una nave documentado desde 1644 y ampliamente reformado en el siglo XIX. Alberga un retablo mayor prechurrigueresco obra de Juan de Arroyo, vecino de Irías y Juan de Lombera, vecino de Cereceda.

En Soba se localizan dos santuarios con elementos románicos: la ermita de Santa Marina de Busta, fechado en la segunda mitad del siglo XIII, con un ábside decorado con una banda de canecillos y un retablo churrigueresco fechado a mediados del XVIII; y la ermita de San Lorenzo de La Revilla con una portada del siglo XIII, si bien no está documentada hasta el año 1635 y alberga un retablo mayor de mediados del siglo XVIII.

En los siglos XV y XVI se fechan la ermita de San Miguel de Bustancillés y la Peña, tardogótica, con un retablo de mediados del XVII; el santuario de Nuestra Señora de Irias de Aja, con una nave de tres tramos y camarín, los dos primeros levantados hacia 1500 y el camarín (1725) en época barroca, con un retablo mayor expositor churrigueresco de hacia 1730; la ermita de Santiago de Incedo de una nave con capilla mayor cubierta por una bóveda ochavada de madera de tradición mudéjar fechada en 1591 –custodia un retablo neogótico y un lienzo que representa la Virgen del Rosario fechado en el año 1703–; y la ermita de San Miguel de Pilas un edificio de finales del XVI, con un retablo mayor del último tercio del XVII.

En los siglos XVII y XVIII se fechan la ermita de Santa Ana de Astrana, de nave rectangular con capilla mayor y un tramo levantados en el siglo XVII, con un retablo mayor prechurrigueresco fechado hacia 1675; la ermita de San Bartolomé de Soto levantada en 1666; la ermita de San Vicente de Rozas, documentada en 1666; la ermita de San Pelayo de Hazas, documentada en 1696; la ermita de San Bartolomé de Sangas y San Bartolomé del siglo XVIII; la ermita de la Soledad de Rozas, mandada levantar a finales del XVII, principios del XVIII; la ermita de Nuestra Señora del Rosario de Rozas, citada en 1704; la ermita de Nuestra Señora del Cueto de Quintana, edificada en 1730; la ermita de San Antonio de Padua de Hazas, de mediados del XVIII; la ermita de San Mamés de Balcaba del siglo XVIII; la ermita de Santa María en el lugar homónimo, documentada desde 1742; la ermita de San Antonio de Padua de Asón, levantada a mediados del siglo XVIII; la ermita de San Miguel de Villar, documentada en 1754; y la arruinada ermita de Nuestra Señora de Tonllar de Revilla, levantada de nueva planta a finales del XVIII.

 

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Tomo 723, Folio 165, Sección 8ª, Hoja S11607, Inscripción 1ª     Aviso Legal / Política de privacidad/ Política de Cookies