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Castro Urdiales tiene capital en la villa homónima y se compone de los siguientes núcleos: Allendelagua, Baltezana, Castro Urdiales (capital), Cerdigo, Islares, Lusa, Mioño, Ontón, Oriñón, Otañes, Sámano, Santullán, Sonabia y Talledo.

Allendelagua. Se halla junto a la franja costera, a 3 km de Castro Urdiales y 60 m sobre el nivel del mar. Cuenta con 122 hab (2004). En este barrio se alzan las ruinas de la torre medieval de los templarios, declarada Bien de Interés Cultural con la categoría de Monumento en 2002, así como la iglesia de San Marcos, un sencillo templo de una sola nave de origen medieval que custodia un retablo mayor salomónico del siglo XVIII.

Baltezana. Está localizado en el margen oriental del municipio, a 11 km de Castro Urdiales y 80 m de altitud. Aquí viven 292 hab (2004).

Castro Urdiales. La capital del municipio dista 75 km de Santander y se alza a 19 m de media sobre el nivel del mar. Cuenta con 20.969 hab (2004) empadronados, lo que la convierte en la tercera localidad más populosa de Cantabria. Además, en temporada estival las cifras de población se multiplican. De los numerosos bienes que integran su patrimonio, los más antiguos se localizan en el Alto de San Andrés del barrio de Urdiales. Aquí se abren las cuevas del Cuco y la de Urdiales. La primera fue declarada Bien de Interés Cultural con la categoría de Zona Arqueológica en 1997 y contiene seis paneles de grabados paleolíticos. La de Urdiales fue descubierta en 1999 y custodia medio centenar de manifestaciones artísticas prehistóricas.

El casco histórico de la villa se alza sobre los restos de la colonia romana de Flavióbriga y de la posterior población medieval, declarados Bien de Interés Cultural con la categoría de Zona Arqueológica en 2000. Fue la primera localidad costera de Cantabria en recibir fuero real (1167) y se transformó, a comienzos del XIV, en la capital de la Hermandad de las Villas de la Marina de Castilla con Vitoria. La extensa área que ocuparan los asentamientos romanos y medievales fue declarada Zona Arqueológica en 2000. En este núcleo se puede ver la iglesia de Santa María, declarada Monumento Nacional en 1931. Se trata de uno de los edificios góticos más importantes de Cantabria. En su entorno se hallan las ruinas de la ermita de San Pedro; el castillo-faro, transformado en un centro cultural multidisciplinar, dotado con servicios de hostelería; y la ermita de Santa Ana.

La localidad, que conoció un largo periodo de decadencia durante la Edad Moderna, resurgió a mediados del XIX, transformada en lugar de residencia de numerosas familias de la burguesía. Son numerosas las construcciones finiseculares enclavadas en el núcleo urbano y muchas de ellas gozan de la protección que les garantiza su estatuto de Bien de Interés Cultural. Se trata de la casa Sotileza, protegida desde 1989; la casa para Isidra del Cerro, desde 1990; la casa de los Chelines, desde 1991; el chalet de San Martín, desde 1992; la residencia Pedro Velarde, desde 1993; y el conjunto compuesto por el palacete, castillo y observatorio de Toki Eder, declarado Bien de Interés Cultural con la categoría de Monumento en 1984 y situado en un gran parque en el centro de la villa. Fuera del casco viejo se localiza otra interesante obra civil de aquel tiempo: cementerio del sitio de la Ballena, Bien de Interés Cultural con la categoría de Monumento desde 1994. Por último, en cuanto al patrimonio del núcleo de Castro Urdiales es de reseñar la conducción de aguas del Chorrillo que tomaría en la confluencia de los arroyos Aranzal y Miranda. Esta infraestructura fue declarada Bien de Interés Cultural en 2006.

En los últimos años del siglo XX y principios del XXI, y gracias a la mejora en las comunicaciones que supuso la terminación de la autovía A-8, Castro Urdiales ha vuelto a ejercer su atractivo sobre los habitantes de Bilbao y su entorno. En consecuencia, la villa se ha convertido en una extensa urbe que se extiende por el oeste, hasta la falda del monte Cerredo, y el este, penetrando hasta el valle de Sámano.

En Castro Urdiales nacieron, entre otros, los músicos Ataúlfo Argenta(1913–1958) y Arturo Dúo Vital (1901–1964), también compositor; los escritores Antonio Hurtado de Mendoza (1586–1644) y Ernesto García Ladevese (1850–1914); los arquitectos Eladio Laredo y Carranza. Arquitecto (1864–1941) y Leonardo Rucabado. Arquitecto (1875–1918), responsables de muchos edificios levantados en el municipio; los religiosos Fray Juan de Santander. Religioso. (Natural de Castro Urdiales, siglo XVI-XVII) y Francisco Javier Caubet Iturbe (1913–1985), investigador bíblico; y el escultor Gregorio Helzel Ruiz (1908–1936).

Cerdigo. Este lugar se encuentra en la costa, a 5,5 km de Castro Urdiales y 65 m de media sobre el nivel del mar. Tiene una población de 162 hab (2004). Aquí se pueden ver la casa de la familia Torre, levantada en el siglo XVI, y la iglesia de San Juan Evangelista, construida en el siglo XV, si bien conserva elementos de origen románico datados en el XIII.

Islares. Se encuentra en un extremo del municipio, a 8 km de Castro Urdiales y 30 m de altitud, junto a la desembocadura del Agüera, a los pies del alto de Cerredo. Tiene 205 hab (2004). En esta localidad son de reseñar la iglesia de San Martín, de principios del XVI y las ruinas del hospital de la Vera Cruz datadas en el siglo XVI incluido en el Inventario General del Patrimonio Cultural de Cantabria.

Lusa. Este núcleo está localizado entre Mioño y Santullán, a 5 km de Castro Urdiales y 40 m de altitud. Cuenta con 104 hab (2004). Aquí se puede visitar la casa de Orbea, del siglo XVII, construida por una familia venida de Éibar (Guipúzcoa).

Mioño. Pueblan este lugar 629 hab (2004). Está situado sobre la desembocadura del río homónimo, entre el alto El Cueto y la espectacular punta de Saltacaballos. Dista 5 km de Castro Urdiales y se halla a 40 m sobre el nivel del mar.

Junto a la playa de Dícido ha sobrevivido un cargadero de mineral en voladizo, el único de los seis que llegó a haber en la zona entre las puntas de Rebanal y Rebombal. Se trata de una plataforma de hierro que avanza sobre el mar, apoyada en un pilote de piedra. La actual fue construida en 1938 y sustituyó a la anterior de finales del XIX, que había sido destruida durante la Guerra Civil. Fue declarada Bien de Interés Cultural con la categoría de Monumento en 1996.

Otros elementos patrimoniales de interés de esta localidad son la iglesia de San Román, del siglo XVII, con una nave y ábside poligonal; el edificio de la escuela unitaria de Eladio Laredo, construido hacia 1900; y el kiosko de música, construido en 1989.

Ontón. Está localizado junto a la frontera con Vizcaya, a 10 km de Castro Urdiales y 30 m sobre el nivel del mar. Se extiende sobre una serie de laderas que abre al mar la desembocadura del arroyo Sabiote y deja a un lado la playa de Berrón. Viven en él 180 hab (2004).

Entre los elementos patrimoniales de interés del lugar se cuenta la ermita de San Juan, del barrio de Baltezana, en cuyo muro está incrustada una estela romana de la época del imperio; y la casa palacio del barrio de Burzaco, alzada a mediados del XIX. En esta localidad se han conservado dos antiguas escuelas: la de Baltezana y la de Ontón. La primera fue levantada entre 1890 y 1892, sobre un proyecto de Joaquín Rucoba. La escuela unitaria de Ontón fue construida dentro del programa de escolarización masiva, que se puso en marcha en los dos primeros años de la Segunda República (1931-1933). Por último, son de reseñar los restos de las minas que pueden visitarse en la ladera del pico de la Concepción, del barrio de Manzanal.

Oriñón. Este lugar se encuentra en el extremo occidental del municipio, a 12 km de Castro Urdiales y a 40 m de media sobre el nivel del mar. Se extiende en un margen de la desembocadura del Agüera, a los pies del monte Candina, macizo calizo que, en su mayor parte, se extiende por el municipio de Liendo y puebla una de las comunidades de buitres leonados más septentrionales de la península. Viven en Oriñón 113 hab (2004).

Otañes. Se encuentra en un valle del interior del municipio a 8 km de Castro Urdiales y 100 m de altitud. Abarca el nacimiento del arroyo Callejamala, en los altos del Ventoso (731 m) y Betayo (750 m), y el punto en el que el curso se convierte en el río Mioño. Cuenta con 340 hab (2004).

Esta localidad acoge el yacimiento de la cueva Grande o los Corrales, declarada Bien de Interés Cultural con la categoría de Zona Arqueológica en 1998, que contiene una serie de grabados paleolíticos. No obstante, Otañes debe en buena medida su fama a una pátera de plata y oro, dedicada a la Salus Umeritana, que fue recuperada en el siglo XVIII. Se trata de una de las piezas de arte mueble más importantes de época romana recuperadas en España. Otro de los testimonios de época latina de importancia encontrados en la zona es el miliario de Nerón, reubicado delante de la iglesia de Santa María de Castro Urdiales. En la misma plaza de Otañes se puede contemplar en la actualidad un miliario del emperador Domiciano, fechado en el año 85.

En este núcleo se yerguen varias de las residencias señoriales datadas en la Edad Moderna más importantes de Castro Urdiales. Una de las más emblemáticas es la casa-torre de los Otañes. Situada en el barrio de Los Corrales e inventariada en 2002, su origen se remonta a 1445, año en que fue mandada construir por Lope García de Otañes y Salazar. En su capilla se conservan varios miliarios romanos de la antigua calzada Flavióbriga-Pisoraca. Otro ejemplo de casa noble es el palacio de Sierralta, un bloque flanqueado por dos torres. En su fachada se puede leer una inscripción en la cual consta cómo fue reedificada por Francisco de Sierralta de Otañes en 1638. Por último, cabe reseñar la casa de los Helguera (originariamente de los Rozas Velasco), un edificio de principios del XVI, alzado en la plaza de la localidad.

También son interesantes los edificios religiosos de la localidad; entre ellos sobresale la iglesia parroquial de Santa María de Llovera, iniciada en el primer cuarto del siglo XIII, a instancias de Sancho García de Otañes, y sucesivamente ampliada y reformada a lo largo de la Edad Moderna.

Sámano. Por este lugar del interior fluyen los arroyos de Gamonal, Cabañoperaza, Tabernilla y el río Suma, nacidos en los altos que separan este municipio de Guriezo. Es la segunda localidad más poblada del municipio con 1.675 hab (2004). Dista 3,5 km de Castro Urdiales y se alza a 50 m sobre el nivel del mar.

En el barrio de Hoz se encuentran la cueva de Juan Gómez, una gran cavidad con tres bocas, descubierta en los años setenta, que custodia una serie de seis figuras datadas en el Paleolítico. Otro de los yacimientos prehistóricos de importancia en Sámano es la cueva de La Lastrilla, en el barrio de Montealegre, declarada Bien de Interés Cultural con la categoría de Zona Arqueológica en 1998. Aloja una serie de nueve paneles con manifestaciones artísticas del Paleolítico y la Prehistoria reciente. De época Protohistórica y primer orden es el castro de Peña Sámano, declarado Bien de Interés Cultural con la categoría de Zona Arqueológica en 2002.

También de interés patrimonial son la iglesia de San Nicolás, de finales del XV y comienzos del XVI; las ruinas de la ermita de Santa María de Ternedo y del hospital de peregrinos; la casona de La Pedracha, del barrio de Montealegre; el conjunto de casas rurales del barrio de Saganzo; y los depósitos de agua del barrio del Dombergón, proyectados por Eladio Laredo y levantados en 1900.

Santullán. Se asienta a los pies de La Peña (438 m), junto al río Mioño, a 4 km de Castro Urdiales y 110 m sobre el nivel del mar. Tiene 531 hab (2004). Su patrimonio incluye el yacimiento de la cueva de Vidruécano, que aloja manifestaciones artísticas paleolíticas, descubiertas a comienzos de los ochenta.

Entre los elementos arquitectónicos de interés de este núcleo urbano destacan la casa de los Sierra; la ermita de la Virgen de la Soledad, del siglo XVII, en el barrio de Arcillero; y la iglesia de San Julián, de principios del siglo XVI. En este templo se conserva la estatua orante de Juan de Garay y Otañes, caballero de Santiago y marqués de Villarrubia de Sangre, que sirvió a Felipe III y IV y llegó a ser virrey de Cataluña, gobernador de Guipúzcoa y miembro del Consejo Supremo de la Guerra y Juntas Particulares del Rey.

Sonabia. Está situado en el extremo occidental del municipio, a 13,5 km de Castro Urdiales y a 55 m de altitud. Avanza sobre el mar por la punta de Sonabia, a los pies del monte Candina, uno de los espacios naturales más destacados de la costa por las colonias de buitres que anidan en él. Cuenta con 43 hab (2004).

Talledo. Está enclavado en la falda del Mello (626 m), que separa Cantabria de Vizcaya, a la entrada del puerto de Las Muñecas. Dista 11 km de Castro Urdiales y se encuentra a 280 m sobre el nivel del mar. Lo pueblan 23 hab (2004). En esta localidad es de destacar el edificio de la escuela unitaria, que data de los primeros años de la Segunda República.

 

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Tomo 723, Folio 165, Sección 8ª, Hoja S11607, Inscripción 1ª     Aviso Legal / Política de privacidad/ Política de Cookies